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The incredible Hulk. (Leterrier, 2008)


Para combatir la pertinaz sequía de ideas que les dura más de una década, Hollywood vuelve a la carga con guiones inspirados en los superhéroes de mi infancia y adolescencia. Y como no he podido ir a ver "El caballero oscuro", vi en DVD otra secuela sobre la "Masa". La Masa era el poético nombre con que tradujeron "The incredible Hulk". Aunque la Masa no era exactamente un superhéroe, era el más fuerte y el más terrible de ese universo sencillote y consolador. Aparecía como una fuerza de la naturaleza, brutal e incontrolable, al margen del mal y del bien, que tan claritos estaban para el resto de los dioses de ese Olimpo barato. El doctor Banner y el monstruo verde que llevaba dentro y que aparecía cuando le molestaban, estaban directamente inspirados en el Doctor Jekill y Mr. Hyde; pero los lectores de cómics no lo sabíamos. Por supuesto, entonces no conocíamos a Jekill y a Hyde. Nunca tuve tebeos protagonizados por Hulk; pero, de vez en cuando aparecía como artista invitado en las series que yo leía habitualmente y montaba un buen estropicio.
Como era predecible, la peli es muy mala. No vale ni para las palomitas y el refresco. Además, no han sido muy respetuosos con algunas cosas del comic: creo recordar que Bruce Banner se convirtió en la Masa por una exposición a la radiación en un experimento nuclear. En la peli, su mutación se ha producido por un error en un experimento de tipo biológico (cambio del paradigma científico dominante). Al principio, es aburridita. Luego, se dan cuenta de que tienen que hacer algo que lleve niños al cine y que permita hacer videojuegos y le meten los efectos especiales y un supermalo (Tim Roth) y la cosa se convierte en una jilipollez. El doctor Banner era un tipo angustiado por el mal que se ocultaba en su interior y por la posibilidad de hacer daño cuando se transformara. En la peli, Norton interpreta más bien a un turista despistado que quiere recuperar a su novia (Tyler). No recuerdo que el general Ross (Hurt en la peli) fuera tan estúpido en el cómic. Podría dejar el ejército norteamericano y ponerse a hacer pelis de superhéroes; para seguir quitándonos un poquito más las ilusiones de la infancia.

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